Prada Primavera 2013

Prada-Milan-2013-bordadosPor: Verónica Lasarte D-MODA

Las tendencias planteadas por Miuccia Prada para su último desfile en la semana de la moda de Milán definieron una colección con influencias del pop art de los años 60, y del estilo japonés de las geishas.

El desfile fue planteado en dos etapas totalmente diferentes. La primera transmitió un espíritu fuerte y rudo. Tomando una paleta de colores que incluyó, al negro, al blanco, al colorado, al azul tinta y al verde botella. Para los tapados, los pantalones, y las faldas tanto largas como cortas se eligió un corte de líneas geométricas.

Para abrir el desfile, Prada optó por un vestido negro de satén rígido, bordado con uno de los emblemas de la colección, las flores blancas de origami. Las margaritas coloradas al mejor estilo Andy Warhol, también se hicieron presentes en el desfile.

Las sedas como el satén y el raso tuvieron un papel preponderante en esta colección.

El desfile fue atravesando una transición de lo oscuro a lo luminoso.

En cuanto a la segunda parte, la paleta de colores cambió totalmente adquiriendo protagonismo los colores pasteles, como el rosa pálido y el verde agua.

La influencia japonesa cobró vida con los vestidos Kimonos y los plisados que lentamente aparecieron en escena. El Raso Duquesa fue el material seleccionado para la confección de vestidos, faldas, tapados, y blusas. Para esta segunda parte, se mantuvo la geometría en las prendas.

En materia de accesorios, los más destacados fueron los botines, que a primera vista parecían sandalias continuadas por soquetes. En los bolsos y carteras se pudieron ver los mismos bordados que en las prendas.

La dicotomía planteada en la pasarela de alguna manera nos permitió ver la visión de la diseñadora sobre la permanente lucha que tienen las mujeres entre su fortaleza y su delicadeza.

Según los críticos más entendidos del mundo de la moda, la colección primavera 2013 de Prada significó un sueño imposible de alcanzar, con un dejo de nostalgia. A través de las prendas, la diseñadora logró transmitir la expresión de ese sueño imposible. El desfile en su totalidad fue poético y poderoso a la vez. Manteniéndose una vez más esa dualidad entre los opuestos.

 

dejanos tu comentario