Helmut Newton

helmut-newton-effect-L-nzJUXKNació en Berlín, un 31 de octubre de 1920 y se interesó por la fotografía desde muy pequeño. Ser hijo de padre judío lo obligó en 1938 a salir de Alemania y partir rumbo a Singapur. Luego se instala en Australia y se incorpora a la armada. Después de la guerra Newton vuelve a su primer amor: la fotografía y abre un pequeño estudio y comienza su carrera de fotógrafo independiente. Vogue Australia y Playboy reconocen en el artista un estilo fotográfico sensual y comienza a ser muy apreciado. En 1956 se instala en París y la elegancia nada convencional de su particular estilo: erótico, sugerente, sensual, unido a un marcado fetichismo nada disimulado que imprimía en sus instantáneas, hizo furor. Su carrera estalla y firma su primer contrato para Vogue Paris.
En los años 70 Helmut Newton perfecciona sus puestas en escena y sus fotografías pasan a ser fácilmente reconocibles por los decorados y poses sugestivas de sus musas-modelos.

Helmut Newton brindaba una imagen de mujer libre y poderosa. No sólo libre de ataduras machistas, si no con la supremacía ante el género masculino. Dejaba en evidencia la debilidad masculina por el sexo femenino y lo más importante, mostraba cómo ella manejaba esa situación de poderío. Por eso, en las imágenes suelen aparecer mujeres elegantemente vestidas con un esmoquin o se atreven a pasearse por una calle parisina con unos tacones como única prenda. Sus modelos andróginas de mirada altiva que pasaban directamente de la cámara fueron toda una revolución y marcó un hito en la historia de la imagen de moda.

Fue el elegido por grandes personalidades para sus retratos: Pierre Cardin, Salvador Dali, Andy Warhol y Elizabeth Taylor, entre otros.
Durante los años 80 y 90 inmortalizó a las top-models más icónicas de todos los tiempos: Cindy Crawford, Claudia Schiffer, Karen Mulder y Kate Moss. Por esa época el Museo de Arte Moderno de París realiza una importante retrospectiva de sus obras. En el 2003, Helmut Newton expone “1000 Imágenes” en el Museo de la fotografía de Berlín, su ciudad natal, cuyos archivos aún se encuentran expuestos.
Durante sus últimos años Newton se radica en Monte Carlo y luego en Los Ángeles dónde muere mientras conducía su auto el 23 de enero de 2004.

Su esposa June -también fotógrafa bajo el seudónimo de “Alice Springs”-, fue testigo y paciente espectadora de las tensiones entre el artista y sus modelos. “La fotografía será siempre mi prioridad. Tú no tendrás más que la segunda posición”, le advertía antes de casarse e iniciar un matrimonio que duraría 60 años y que sólo se rompió por la muerte del artista.

En el 2012 el Gran Palais de Paris realiza la mayor exposición de las obras del fotógrafo alemán, donde se pueden apreciar un sinfín de imágenes de este gran fetichista, que ha dejado uno de los legados más copiados de la fotografía de moda.

Newton se convirtió en un clásico que aguanta el paso del tiempo “Adoro la vulgaridad”, proclamó. “Me siento atraído por el mal gusto, más excitante que el pretendido buen gusto que no es más que la normalización de la mirada. Si el mundo del arte me rechaza, no puedo decirle más que: Good luck to the world of art (buena suerte al mundo del arte)”.

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