La falda lápiz

unnamed-9By: Andrea Menache

La falda lápiz es un clásico y como toda pieza que se digne de tal vuelve cada tanto a sobresalir entre tanta moda pasajera. Esta falda nace en 1954 cuando Christian Dior la trae al mundo en busca de un equilibrio visual perfecto entre hombres y caderas.

Su reconocida forma de tubo se ajusta en las rodillas y enmarca las curvas de la mujer logrando un efecto muy sexy sin dejar de ser elegante, sofisticado y ultra femenino.

Pero un detalle que “Monsieur Dior” no tuvo en cuenta s que esta falda por desgracia no es apta para todas las siluetas . Es ideal para aquellos con forma de “Reloj arena” o “Guitarra”, es decir aquellas figuras proporcionadas, con cintura marcada y caderas redondeadas. Pero no todo está perdido, si usted no posee suficientes curvas para que se vea favorecida con este tipo de falda, no se de por vencida. Puede intentar agregarle accesorios como un cinto en forma de faja que le marque la cintura, un saco o pullover holgado que le tape el abdómen y afine sus piernas, una opción es que no sea tan ajustada, entre otros.

Todo es cuestión de probar y adaptar la falda a nuestro cuerpo sacando lo mejor de cada uno.

Las podremos encontrar en múltiples versiones. Desde el chic minimalista al estilo más barroco del brocado. Están las lisas, de colores plenos formando parte de nuestro guardarropas más básico, muy fácil de combinar y también aquellas con los prints de moda y las telas más elaboradas y con brillos para una ocasión especial.

La falda lápiz tiene la propiedad de alargar la figura pero no cometa el error de usarla con zapatos de usarla con zapatos chatos. Se trata de una prenda muy versátil que puede acompañarnos en todas las ocasiones. Todo depende de la creatividad de cada una para lograr los diferentes looks, desde uno urbano para ir a la oficina como también uno para la noche o fiesta. Sólo es necesario cambiar la camiseta de algodón. el blazer y las botas, por un top de encaje y unos zapatos de taco aguja.

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