La Reina de Pinares by Daniel Fleitas

chicaPor: Daniel Fleitas

Patricia, porteña de nacimiento y paulista por adopción, llega feliz otra vez a veranear sus siempre esperados enero y febrero en su coqueto y muy amplio chalet de la Parada 27.

Dejando el smog, el ruido y la inseguridad de la cosmopolita ciudad de Sao Paulo, lo primero que hace al llegar a su residencia esteña, es correr delicadamente los cortinados y con una sonrisa sincera decide abrir los ventanales de su espaciosa suite y dejarse bañar suavemente por los dorados rayos del sol charrúa en una mañana casi perfecta.

Contenta de volver otro verano más, a uno de los lugares que más le gusta y extraña en el mundo, desempaca su equipaje y se da un refrescante baño mientras apura a su novio Mauricio a ponerse indumentaria playera, ya que él siempre cansado, con poco swing y eternamente con sueño ya estaba en posición horizontal con ganas de dormirse una esperada siesta.

Recién llegada a la playa Bikini se encuentra con algunas amigas de siempre, con las que departe una espectacular tarde de playa, entre tragos frutales, cuentos de viajes a lugares exóticos y mucho sol.

En un momento que su novio Mauricio había ido a buscar un par de tragos más, el azar hizo que cara a cara inesperadamente se volviera a encontrar con Paulo, aquel novio de la época de la universidad, del cual había estado perdidamente enamorada pero cuyo final fue un imposible ya que vivían en diferentes estados, y especialmente lejanos. Entre sentidos abrazos y ganas de un apasionado beso como en otras épocas, intercambiaron teléfonos olvidándose del mundo por un prolongado instante…

Pasadas las siete y media de la tarde, Patricia junto con Mauricio deciden volver a su casa para prepararse para la primera fiesta de la temporada a la cual su amiga Marcia los había invitado con mucho cariño a su recién terminada casa en La Barra.

Pelo canchero con gel, vestido de lino beige y sandalias altas al tono y apenas algunas discretas alhajas de oro, fue el look elegido para abrir el primer party de la temporada. Luego de llegar radiante a la fiesta, y de tener entre sus manos una copa de helado y burbujeante champagne francés, hizo un paneo general de la distinguida concurrencia, y descubrió que desde el deck y al borde de la iluminada piscina, Paulo la estaba mirando con una amplia y simpática sonrisa.

Elegante y caballero como es habitual,  alabó su elegancia y femineidad y brindó por el nuevo encuentro. Patricia, un poco confundida, entre el viaje reciente, el eterno sueño, la poca energía de su novio y el nuevo encuentro con gustito a prohibido, la hicieron tambalear un poco, ya que su vida de pareja desde hacía un tiempo, se había transformado en una vida aburrida y un poco tediosa de más…

El verano, el calor, la adrenalina, los buenos recuerdos del pasado y las ganas de divertirse nos pueden pasar una mala jugada, o quizás una muy buena e inesperada, por qué no?

El final de esta historia, por esta vez lo voy a dejar al libre albedrío de todos mis lectores, pero nunca nos olvidemos que sea como sea… siempre triunfa el amor.

Feliz año 2014… Y les deseo todo el sol y la alegría del verano!

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