UNA DIETA A REGAÑADIENTES by: Katja Thomsen

dietaSEMANA 3

DÍA 15

LUNES. Arrrrde el gimnasio. Voy a comenzar a pasar lista. Están las amigas que van a dúo para no aburrirse mientras hablan hasta por los codos en la bicicleta estática. Está la parejita de jubilados amorosos que llena su mañana cada día recorriendo un circuito de aparatos diseñado por el profesor y de tarde vuelve al club a jugar al bridge. Está el gay con los guantecitos negros de neopreno con la punta de los dedos al aire y las calzas de mujer apretándole las pompis a más no poder, que intenta llamar la atención a todo el mundo hablando fuerte a propósito y riéndose a carcajadas. Está la típica gordita “Primavera” que se acuerda un poco tarde de su físico y su salud pero al menos lo intenta y ¡cómo! A ese ritmo seguro que se agota y mañana no viene ni que le paguen en Euros. Está el padre de familia que necesita sacarle el máximo rendimiento al tiempo porque se tiene que ir volando al trabajo. Está el cliché andante, el cincuentón bien mantenido físicamente que ya echó más de una cana y no para de acechar a las gacelitas. Estoy yo, que entro en la categoría gordita que se acordó pero por suerte no tan tarde. Y está él. El terror del gimnasio, el cocodrilo añejo disfrazado de cordero. El propio viejo verde de 80 años plus que camina despacito en la cinta con sus pulcras mediecitas blancas hasta la media canilla, su shortcito Adidas, su grosero reloj de marca y su remera con cuellito o “chomba” para los argentinos. El buen ancianito que, cuando me doy cuenta, vaya a saber cuánto rato lleva mirándome fijo para regalarme una lasciva sonrisa justo en el momento en que mis ojos van a dar de lleno contra los de él. Esos ojos abiertos a media asta que nada bueno reflejan del alma que los lleva puestos.

Cómo hay gente para todo en esta vida. Lo que me lleva a discutir el siguiente tópico: Mientras yo paso un fin de semana torciendo a contrapelo mi “apetito concupiscible” (en los términos del filósofo griego Platón), en Durazno, Uruguay, cocinan la torta frita más grande del mundo para poner el record en el libro Guinness. 100 kilos de harina más otro tanto de sal y agua, cantidades que la panadera entrevistada en la televisión no puede dar por estar emocionada por la torta frita (juro que no miento, fue tal cual lo que dijo).

Anoche pude ir al desfile de Caro Criado. Fue un despliegue de colores y buen gusto, con música muy original y unos enteritos o “monos” divinos que se van a usar este verano. Yo ya tengo hace meses uno sin estrenar en el ropero. Lo compré a un italiano que trajo cosas al Uruguay. Lo que me pasa es que si me lo pongo ahora, en vez de parecer una diosa como las modelos de anoche, voy a parecer la novia del fontanero Super Mario Bros.

Los dejo con algunas fotitos.

DÍA 16

BATTERY: LOW!!!

Hoy no voy a hablar de la dieta. Pasé una pésima noche con uno de mis cachorros con fiebre y directamente no dormí. O sea: La que faltó al gimnasio hoy fui yo, otra que pasar lista apuntando con el dedito a los demás…

Por ende, sería bastante hipócrita dedicarle este día del blog a mi dieta. Hoy tengo ganas de hablar de las repercusiones que ha tenido todo esta movida de mi columna en www.dmoda.uy, mi blog en www.katjathomsen.blogspot.com y mi fan page “nuevita cero kilómetro de paquete” en las redes sociales.

Y para ser más específica, voy a expresarme sirviéndome de la estadística (que según la Real Academia Española significa: “Rama de la matemática que utiliza grandes conjuntos de datos numéricos para obtener inferencias basadas en el cálculo de probabilidades”).

Ya arrancamos mal. Una de las razones por las que estudié Derecho, fue justamente para zafar de la matemática ad infinitum y de todas sus malvadas ramas y ciencias afines. En este sentido, soy la Némesis de Sheldon Cooper, el personaje de The Big Bang Theory. Pero aquí me hallo, en un punto de quiebre en mi blog, necesitando hacer las paces de momento con esa ciencia del demonio que atosigó sin piedad mis años de bachillerato, cuando el profesor de quinto año opción humanística nos amenazaba con cara de Bin Laden en celo de que si no llegábamos al 6 nos mandaba a examen en vacaciones de verano. Quéééé infeliz el tipo.

En resumen, acá van los datos estadísticos:

I. INSINUACIONES DE TRANSTORNOS ALIMENTICIOS y patologías afines

3 madres de amig@s mí@s demostraron preocupación. “Con tu cuerpo, después de tener los chicos, no es necesaria una dieta; estás bárbara”. A ellas y al resto de la humanidad les digo que GRACIAS!!! en primer lugar por el evidente cariño. Y a la misma vez TRANQUIL@S TOD@S!!! (tengan en cuenta que para MI en particular, modelo de Elite Model Management con todas las exigencias que ello obviamente implica, mis estándares de peso son diferentes de los de cualquier mujer porque yo trabajo con mi imagen y eso lleva muuuuucha dedicación… y disciplina!!!). Viniendo de alguien que AMA la comida Y LA VIDA como yo, hay Kat para rato.

II. HOMBRES CON CARA DE PIEDRA que ni cuenta se dan de mi estado civil

2 babosos me mandaron mensajes re originales del estilo “madre, abogada y modelo, ¡suena a la mujer ideal!” Sí, mujer ideal… Dame una semanita a tu lado, un cumpleaños infantil en mi casa, dos clientes de abogacía que me llamen a las 10 de la noche por pavadas, 2 preadolescentes que NO SE QUIEREN BAÑAR ni bajo amenaza (ni dormir temprano, ni hacer deberes, etc) y a AHÍ DECIME si ÉSTAS estadísticas te parecen ideales… De lo contrario te estás imaginando los molinos del Quijote, Darling!

III. EXPLOSIÓN DE VISITAS A MIS PÁGINAS desde que publico la dieta a regañadientes

En cuentión de 36 horas mi blog www.katjathomsen.blogspot.com tuvo 1846 visitas de los siguientes países: Uruguay, Estados Unidos, Argentina, México, Chile, Brasil, Bolivia, Ucrania (en qué están pensando estos chicos de hoy en día…), Emiratos Árabes Unidos, Corea del Sur, España (es un DISPARATE la cantidad de españoles que me sigue), Alemania, Francia, Bélgica, Ecuador y Panamá. Esto se me fue de las manos y excede ABSOLUTA Y ROTUNDAMENTE mis expectativas. A todos ustedes: GRACIAS!!!!!!!!!!!! Por apoyar esta humilde iniciativa, ya que lo hago por pura diversión (por ahora! Nadie quiere ser mi sponsor?????) jajajaj y con mucho pero mucho cariño.

IV. HORAS DIARIAS DE DESCANSO de su servidora

Cero. Y por eso por hoy me despido y los dejo pensando en una de las frases de mi padre que (evidentemente) más hondo calaron en mi ser…

“EL TEMOR AL RIDÍCULO ES LA CÁRCEL DE LA CREATIVIDAD”

DÍA 17

He aprendido a institucionalizar las magras oportunidades (tanto en tiempo como en contenido) que tengo cada día de esta dieta para comer algo. Valga decir, estoy intentando crear un entorno agradable para que al menos lo que ingiero pase por mi tracto digestivo con todo el glamour posible. (No hay cómo decorar este concepto… ya se, ya se… les viene a la mente cuarto año de liceo y la expresión “bolo alimenticio”).

En definitiva, lo que hago es vestir a la mona de seda. Mi café jamás es a las corridas. Lo preparo en la máquina de espresso mientras caliento mi SUPERTAZÓN (porque esta besssstia no merece llamarse taza) lleno de leche descremada al microondas. Cuando ya está caliente la leche le agrego apenas un chorrito del café y a eso le agrego Splenda o el endulzante natural autóctono de Sudamérica llamado stevia. Lo conocí gracias a la investigación que he estado haciendo estas últimas semanas sobre dietas y alimentación sana. Supuestamente la stevia es un edulcorante 100% natural que se extrae de una planta de nombre complejo (para los biólogos que anden en la vuelta, la STEVIA REBAUDIANA) y supuestamente es exponencialmente más sano que el aspartato. Eso sí, el sabor no es el mismo al de EL o LA azúcar

“Mamá, ¿qué es esto?”

“Té con leche y azúcar…”

“¡Puaaaaj! Qué asco!” sacando la lengua y frunciendo el seño.

“No hay manera de que no te pueda gustar. ¿Te gusta el té?”

“Sí”

“¿Te gusta la leche?”

“Sí”

“¿Te gusta el azúcar?”

“Sí”

“Pues entonces no hay manera de que no te guste el té con leche”

“Pero mamá, ¿eso qué tiene que ver? A mí me gusta la pizza y me gusta el chocolate y no por eso me gusta comer pizza con chocolate!”

(continúa en la web)

DÍA 18

Lenta y paulatinamente se me va pasando el jetlag que me causó la falta de sueño de estos cinco últimos días. Los nenes tuvieron llagas en la garganta. Pasé varias largas noches en vela.

Lo cual me guía a pensar en lo siguiente: Muchas veces, las madres no comemos por “ansiedad”, comemos por CANSANCIO. Repito: lo que las madres de niños chicos tenemos, no es HAMBRE, es CANSANCIO. Ello nos lleva a picotear a deshora, a acudir con un ritmo parejo y dañino a nuestra salvavidas la heladera, en especial a la “hora pico” del feliz hogar, que es cuando confluyen baños de todos los niños, cena, cepilladas de dientes, preparación de las meriendas del día siguiente y –cómo iba a faltar en esta lista- el temido anuncio/amenaza:

“Mamá, mirá que yo hoy tenía deberes!!!”

“¿Y cómo no se te ocurrió antes? ¡Andá y traeme el cuaderno!”

“No, no, …no son en el cuaderno. Mañana había que entregar una cartulina sobre la familia con fotos de verdad y todo…”

Lisa y llanamente: Te querés morir. Y para no morir, cargás nafta. Comés.

Querés desaparecer, querés alquilar diez minutos de silencio absoluto en una cápsula espacial cerrada herméticamente para que descanse un poco tu vapuleado espíritu (ya del cuerpo ni hablemos a esta altura…). Y es AQUÍ donde flaquea tu femme fatale (reprimida desde inicios de la década de los 90 prácticamente, o de principios de este siglo en mi caso, pero que siempre intentaba asomar para darte consejos o al menos reminiscencias de tu pasado tan …estético). Es momento de mandar callar de un cachetazo a aquélla flaca macanuda que subsistía a yogurt con cereales sin azúcar con tal de que le luciera el vestido en la fiesta del sábado siguiente.

“¿No ves que me como un jabalí? Dejáte de atomizarme con las manzanas verdes, dejáme vivir!”

Tu relación con tu inner skinny bitch se ha venido deteriorando, y mucho. ¿O tal vez estás a tiempo de ir a un psicólogo de parejas con ella y salvaguardar algún dejo de amor mutuo?

Yo creo que escuchar a la flaca esta es más que posible, pero no por el momento. Estás en otra, estás para otra cosa. Estás cumpliendo la función más importante de tu vida y esa es la de ser madre y llevar a buen puerto a tus mini seres humanos que tanto adorás. Y que tanto te necesitan.

Quedáte tranquila que el día ya te va a llegar, tarde o temprano, y vas a tener GANAS (sí, ¡ganas!) de mirarte al espejo y ver otra vez a la flaca macanuda bien dormida de tu alter ego. Pero a eso se le llama “hacer click”. Es un proceso individual y sólo VOS podés lograr hacer el click. Y para ese entonces, BIENVENIDA A BORDO al mundo de las mamás a dieta!!!

DÍA 19

Mi blog comienza a hacerse notar!!! Hoy tuve mi primera nota para un programa de televisión pura y específicamente sobre el “famoso” blog!!! Vino la gente del programa de NSTV  “Ruta Feliz” (Lunes 20 horas).

Una de las preguntas que me hicieron fue con cuál de mis roles me identifico más en la vida; con el de madre, abogada, modelo, blogger, autora, modeling coach, conductora de programa de televisión. Es obvio que cualquier mujer pasa a ser madre por encima de todas las cosas por instinto ni bien nace su primer bebé. Pero como mujer, en el plano profesional, la verdad es que no soy al 100% ninguna de las cosas que hago o he hecho, ni las que haré en el futuro. Y ello se debe a que me parece que esta vida es muy corta como para hacer siempre lo mismo. No puedo estar quieta ni un minuto, me gustan los desafíos y me gusta demostrarme a mí misma que puedo superarme. Se que la vida es más que lo que ya tengo ahora, siempre hay algo nuevo que inventar.

Eso sí: las esencias quedan. Es decir, el impuntual siempre será impuntual. La persona de bien es muy probable que siempre sea de bien. El mentiroso, siempre será mentiroso. El temerario siempre será temerario. Y es que hay ciertas cualidades que para mí son inmutables en las personas.

Lo cual me lleva a pensar en una frase que siempre dice mi abuela y que me temo me condena…

GENIO Y FIGURA HASTA LA SEPULTURA!!!

Oh nooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooo!!!!!!!!!!!!!!!!

DÍA 20

En la película “Armageddon” el personaje interpretado por Ben Affleck se toma el día previo a la misión espacial (de la que se trata la película) para disfrutar la vida y simplemente hacer todo lo que le plazca. Ello responde al simple razonamiento de los jefes de la NASA de la película, que entienden que para que los astronautas puedan llevar a cabo la misión de salvar al planeta (de un meteorito peligroso que iba a impactar la Tierra provocando el fin del mundo) tenían que recordar por qué valía la pena luchar en esa causa.

Mutatis mutandis, yo, valiente en mi misión titánica de volver a mi antiguo peso, me tomé el día de hoy para comer absolutamente a rienda suelta en el cumpleaños familiar del día. ¿Cómo se me ocurrió la brillante idea? Sencillo: Supuestamente era para poder recordar lo bueno que es eso de panza llena, corazón contento

Es cierto: la dieta me está atrofiando el cerebro. ¿En qué cabeza cabe sino, justificar semejante libertinaje? ¿No era que había logrado autocontrolarme? ¿No estaba tan orgullosa de mi fuerza de voluntad?

Lo único que logré tras flaquear (oh ironía, FLAQUEAR!!!) en el día de hoy fue aumentar 1 kilo entero y retroceder cinco casillas en este largo y laberíntico juego de mi dieta. Lo peor es que no fue una decisión impulsiva sino premeditada. Sabiendo que tendría el referido evento social, hablé con mi doctora (a modo de purgar mi inconducta de antemano) y le pregunté qué le parecía si me dedicaba a comer como los demás en el día de hoy. La doctora me dio el OK y claro, la pobre mujer qué se iba a imaginar que “comer como los demás” era una alusión a los demás …miembros del reparto de “El profesor Chiflado” de Eddie Murphy.

No se hable más. Buenas noches.

DÍA 21

Y se me fue otra semana a dieta… YUPPPIII!!!

El único problema: ayer desperté a la bestia. Es increíble, pero comer tantos carbohidratos juntos me abrió el apetito y cuando hasta ayer venía a ritmo de REINA DE LAS DIETAS, ahora me siento la princesa Fiona en el pantano comiendo una miserable latita de atún al agua mientras sueña con los suntuosos banquetes del palacio de Muy, Muy Lejano.

Mi conclusión al respecto: Hay que intentar no salirse del camino pautado porque cuando estamos intentando domar al metabolismo, es muy peligroso despertar a la latente criatura famélica que llevamos adentro.

Mañana me espera un nuevo capítulo en esta dieta: El primer día de mi cuarta semana. Probablemente ahora sí entre en la temida meseta de peso y me estanque donde estoy. Hasta que drástica y definitivamente, mi metabolismo se encargue del trabajo duro de una buena vez y para siempre. (Espero tener la sabiduría de recordar esto cuando compruebe que estoy “trancada” en el peso y no abandonar la dieta por completo… Para lo cual necesito AUXILIO EMOCIONAL!!!!!!)

BUEN COMIENZO DE SEMANA a tod@s!

Katja-Thomsen

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